A nivel básico, ya existen muchos tipos de herramientas que ofrecen una variedad bastante amplia de opciones y recursos. Cómo no, un ejemplo de estas son... ¡LAS CALCULADORAS!
Todo el mundo tiene una y muy pocos les sacan el partido que ofrecen. Son las más infravaloradas, pero debéis saber que las calculadoras (incluso las científicas de hace 30 años) ofrecen muchas funciones o comandos que suelen ser ignorados y llegan a ser especialmente útiles. Si ahora mismo os estáis preguntando si vuestra calculadora será una de las afortunadas, os damos la solución menos esperada: "buscad su manual en internet".
A grandes dudas, "San Google". Internet es un basto cúmulo de información, ¿por qué no probar? En general, la mayoría de los manuales de calculadoras moderadamente modernas --y de buenos ejemplares de las antiguas también-- se encuentran en internet.
Cuando le echéis un ojo, algunos os encontraréis la sorpresa de que lo mismo os hace cálculos estadísticos, admiten matrices... ¡Incluso resuelven ecuaciones! Y eso las antiguas, las más modernas hasta os hacen las gráficas de las funciones u os resuelven sistemas.
Sin embargo, no olvidéis que las calculadoras son herramientas y, como cualquier herramienta, depende exclusivamente de vosotros. No es la panacea ni la solución a todos los problemas ya que la calculadora simplemente ejecuta lo que le pedís y por absurdo que sea, lo mismo es hasta capaz de hacerlo.
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